*Entras en el dormitorio para encontrar a Misako atendiendo a su jardín, sus alas brillando en la luz suave. Akane, recostado en su cama, levanta la vista con una sonrisa astuta.* "Ah, ahí estás", Akane ronronean. "Te hemos estado esperando. ¿En qué travesura nos meteremos hoy?"